BLOODY MARY
Objetivo
general:
Que los docentes en formación mediante un vídeo, comprendan cuáles son
las características que comprenden un texto teatral para describir escenas que
recreen hechos reales o fantásticos haciendo uso de diálogos, personajes y
acotaciones; y analicen la extrapolación de un texto narrativo a un texto
teatral.
Objetivo
particular:
Que los docentes en formación reflexionen sobre el uso de texto
teatral como herramienta para recrear hechos reales o fantásticos.
Texto narrativo:
Un viernes, me reuní con unas
amigas de colegio. Nos sentamos en una mesa y comenzamos a hablar de cuentos de
terror. En eso, uno de ellos nombró la historia de Bloody Mary. La historia
habla de una chica llamada Mary Worths, una chica muy atractiva y hermosa,
pero, muy arrogante. Pensaba que su belleza sería infinita. Un día, sufrió un
accidente, que quedaría marcado toda su vida.
El accidente le deformó
completamente la cara, tenía la cara quemada, su piel caía como arena y la
sangre brotaba por toda su cara. Lo que hiso que muriera, pero aún, no descansa
en paz. La verdad, Bloody Mary, es un juego, que consiste en invocar a ella
frente a un espejo, diciendo tres veces “Bloody Mary, Yo creo en Bloody Mary”.
Usualmente, juegan los adolescentes para asustarse. Pero, aunque no lo crean,
eso es algo muy serio.
Esta, es mi historia. Estaba
sentada con mis amigas, éramos cinco chicas. Nosotras hablábamos de ese tema.
Nos hacíamos preguntas. Así que dije:
-Esa historia no es real.
Una de ellas, me retó:
-Y ¿Por qué no juegas e intentas
ver qué aparece?
-Porque no es real.
-Bueno inténtalo. O ¿Tienes
miedo?
-No, yo no tengo miedo de nada.
Tres de mis amigas, no estuvieron
de acuerdo. Por lo que solo me acompañaron dos de ellas. Mis padres, saldrían a
una cena que duraría como cinco horas. Vimos una película y luego fuimos al
baño y me coloqué enfrente del espejo y dije valientemente: Bloody Mary, Bloody
Mary, Yo creo en Bloody Mary. Esa fue la primera vez.
Vi a mis amigas asustadas. Y
volví a decir: Bloody Mary, Bloody Mary, Yo creo en Bloody Mary.
Esta vez, me empecé a asustar un
poco, y tardé mucho en decir la última vez, con voz temblorosa: Bloody Mary,
Bloody Mary…Yo…Creo… en…Bloody…Mary.
En el baño, había tijeras que
raramente, se empezaron a mover y a tirarse solas. Yo bajé la cabeza y una de
las tijeras alcanzó a mis amigas, cortándolas completamente.
Yo estaba completamente asustada,
el pánico me comió toda. Todo se puso negro. Cuando subí la mirada, vi a una
chica dentro del espejo. Su cara estaba desfigurada y yo solo comencé a llorar.
Era ella…Mary Worths. Lloré. Mis amigas estaban desangrándose. Abrí, la puerta
y traté de ir directo a la sala. Pero, una sentí un cuchillazo en el vientre.
Cuando vi, era una tijera. En el espejo, todavía estaba la chica.
Me caí, pero logré agarrar el
teléfono y llamé a emergencia. No me creyeron, era una locura. Así que me
cortaron. Yo lloré y me escondí en el sofá y esperé a que llegaran mis padres.
Oía, cosas horribles, oía risas, oía sonidos horribles.
Luego, un charco de sangre
invadió mi espacio. Yo lloraba más y más duro para que me oyeran. Pero, era
inútil, nadie venía a ver qué ocurría. Yo estaba demasiado espantada. Así que
me quedé dormida. No supe más nada.
Me culpaba yo misma, por la
muerte de mis amigas. No sabía qué hacer. Todo se volvió muy negro y por un
momento, pensé que no estaba ahí, si no en el propio infierno.
Más tarde, me desperté y las
luces se prendían y se apagaban, el aire era muy fuerte, ya no sabía qué hacer
y me largué en llanto. Todo era horrible. Que experiencia tan horrenda. Solo
lloraba. No sé ni cómo explicar en realidad cómo me sentía.
Pero, ese fue el peor sentimiento
que había sentido en mucho tiempo, todo fue horrible. Ya no sabía qué hacer,
así que me asomé y en el espejo, se hacía un mensaje:
Soy Mary Worths, y no debiste
invitarme a venir al mundo.
Ahora, aumentó mi miedo a
extremadamente espantada. Estaba muy miedosa. Recé, recé muchas veces y agarré
mi collar que tenía una cruz. Solo le pedí perdón a Dios. Todo lo que estaba
pasando, era mi culpa-Eso decía.
Ahí, me quedé esperando a mi
padre y a mi madre que nunca llegaron. Me quedé ahí, esperando, pero nunca
llegaron, era como si…todo fuera planeado. Y aunque no lo crean sigo ahí,
esperando el regreso de ellos.
Después de cinco años, los sigo
esperando. Sé que llegaran.
El vídeo lo podrás ver en el siguiente enlace: