lunes, 17 de noviembre de 2014

ACTIVIDADES CULTURALES Y RECREATIVAS


ACTIVIDADES CULTURALES

MUSEO DE CERA.
CIUDAD DE MÉXICO.

El Museo de Cera de la ciudad de México en el  Distrito Federal, fue inaugurado por el presidente José López Portillo el 27 de agosto de 1979 en una casona ubicada en la calle de Londres 6, colonia Juárez, construida por el arquitecto Antonio Rivas. 
Este museo es un espacio donde se encuentran talladas en cera figuras de grandes personajes, en el cual a través de sus salas, brinda un recorrido por la historia de México, la política, el arte, el terror, el cine, el deporte y el espectáculo, con un conjunto de más de 230 réplicas de cera; cada una de las salas contiene música o videos para ubicar mejor  a los visitantes y estas están divididas según la sección a la que corresponde el personaje. Algunos de los personajes que se podrán encontrar en el museo son:
  • Sala de historia: Miguel Hidalgo, Emiliano Zapata, Francisco Villa, etc.
  • Sala de arte: Frida Kahalo, Diego Rivera, Van Gogh, entre otros.
  • Sala de política: se encuentran los presidentes como Enrique Peña Nieto, Felipe Calderón, Ernesto Zedillo, etc.
  • Sala de deporte: Ana Guevara, Cuauhtémoc Blanco, Lorena Ochoa, entre otros.
  • Sala de Cine y Tv: hay grandes artistas como Pedro Infante, Celia Cruz, Adal Ramones, Alejandro Fernández y muchos más.
  • Sala de fantasía: hay personajes de cuentos, series y películas.
  •  En la sala de terror: están los personajes que han aterrorizado a chicos y grandes en el cine y la televisión como Frankenstein, Freddie Krueger, Drácula y muchos más.


Pedro Fernández




RIPLEY
¡AUNQUE USTED NO LO CREA!


Este museo fue inaugurado en  México en diciembre de 1992, en un recinto ubicado en una construcción de tipo medieval de la calle de Londres, en la colonia Juárez;  la franquicia traída por la empresa Museo de Cera de la Ciudad de México, S.A. ha sido el  centro de las miradas curiosas de quienes se han maravillado con su acervo integrado por más de 200 piezas, entre reproducciones, fotografías y videos. Entre las piezas que se encuentran entre las miradas de miles de personas son el de una diosa africana de la fertilidad, que ha hecho circular la historia de          que si una pareja frotaba su vientre la mujer quedaba embarazada.
Este museo cuenta con 14 salas de exhibición en las que se alojan parte de la increíble colección de objetos insólitos que Robert L. Ripley reunió a través de los años, como por ejemplo una réplica en cera del hombre más alto del mundo, cabezas reducidas reales de los indios Jíbaro de Ecuador, vestidos hechos con pelo humano, esculturas africanas con poderes increíbles, rarezas animales, una imagen de la Mona Lisa hecha con 64 piezas de pan tostado, la tetera más grande del mundo, miniaturas, etc.

Diosa de la fertilidad 



El hombre más grande del mundo.




ZOOLÓGICO DE NEZAHUALCÓYOTL
 “EL PARQUE DEL PUEBLO”


Asentado en una extensión de 8,5 hectáreas, abrió sus puertas el 10 de mayo de 1975, con la finalidad de crear un centro recreativo para la comunidad. En el año 2001 cerró sus puertas para una rehabilitación y remodelación para una buena estancia de sus huéspedes (animales). Luego d3 años se reinauguro el 5 de febrero de 2003.
El parque es el único en su tipo en la zona oriente del Estado de México, cuenta con un museo de historia natural, espacios para talleres educativos, un lago, teatro al aire libre y el zoológico que alberga a 260 animales de 57 distintas especies; 31 de ellas en peligro de extinción. En el Zoológico de Nezahualcóyotl han nacido diversos animales como el venado cola blanca, tigre de bengala, llama, jirafa, bisonte y coyotes.
El clima y las condiciones de vida en el zoológico de Nezahualcóyotl son los más aptos de la zona oriente del Valle de México, lo cual ha permitido la reproducción de bisontes americanos, venados de cola blanca, tigres de Bengala, lémures, jirafas, búfalos cafre, entre otras.





ZOOLÓGICO DE CHAPULTEPEC


El Zoológico de Chapultepec es una de las instituciones recreativas más populares de la Ciudad de México, tanto para los habitantes de está como para los turistas nacionales y extranjeros, es considerado un centro de integración social, familiar e intergeneracional que forma parte de nuestra historia, por lo que puede considerarse como el “Zoológico Nacional”. Ha evolucionado a través de su historia y al comienzo del siglo XXI sus principales objetivos son la recreación, la educación, la investigación y la conservación. El logotipo del zoológico de Chapultepec es la representación prehispánica de un jaguar.
El Zoológico de Chapultepec está involucrado con diversos proyectos de conservación, sobre todo en la reproducción en cautiverio de especies como el conejo de los volcanes, lobo mexicano, ocelote, panda gigante, oso de antifaz, borrego cimarrón y ajolote de Xochimilco, a través de métodos naturales y artificiales. Con este propósito en 1998 se estableció un laboratorio de fisiología reproductiva.
Los animales se agruparon conforme a zonas bioclimáticas de acuerdo con su hábitat natural. Se presentan cuatro climas: frío y húmedo (bosque templado y litoral), frío y seco (pradera), cálido y húmedo (selva húmeda tropical), y  cálido y seco (zonas áridas y sabana).
Al inicio de cada zona se exhiben especies nativas del país. Esta disposición tiene un inmenso valor educativo, los visitantes aprenden de las diferentes zonas bioclimáticas y se dan cuenta de que existen especies mexicanas en peligro de extinción, disfrutando a la vez al observar en la misma zona especies exóticas populares como  tigres, pandas gigantes, gorilas y osos.

Escultura de un Rinoceronte.





Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos.
Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero
  

El Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos fue creado en 1988 y desde entonces se dedica al rescate, conservación, estudio y difusión del patrimonio ferroviario mexicano a través de diversas actividades culturales, recreativas, académicas y educativas.

En este recinto histórico se albergan los más valiosos bienes generados por los ferrocarriles mexicanos desde su llegada a México en 1850.
Está ubicado en los terrenos que pertenecieron a dos antiguas estaciones: la del Ferrocarril Mexicano y la del Mexicano del Sur. La primera fue inaugurada en 1869 por el presidente Benito Juárez, prestó servicios de carga y pasajeros hasta 1947, año en que fue cerrada por primera ocasión. A partir de 1960 se destinó únicamente al tráfico de carga y en 1974 cerró sus puertas definitivamente, quedando en el total abandono.
Sus patios fueron usados como mercado y terreno para asentamientos irregulares, mientras que el edificio se ocupó como vivienda hasta 1985, fecha en que se inició su rescate después de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) la declarara monumento histórico.
Actualmente, el Museo pertenece al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y ha ampliado su impacto y campo de trabajo al adquirir el estatus de Centro Nacional para la Preservación del Patrimonio Cultural Ferrocarrilero.







 FUNDACIÒN HERDEZ


El origen de La Fundación Herdez obedece a un antiguo proyecto de don Enrique Hernández-Pons, pero fue hasta 1988 cuando, con el apoyo y asesoría del abogado Juan Mijares, se llevó a cabo la definición de los términos del marco legal y la escritura de la misma. En un principio, el proyecto de La Fundación se orientó exclusivamente a ayudar a resolver las necesidades alimentarias básicas de las comunidades por medio de donativos en especie, con productos de las distintas marcas del Grupo Herdez.
De esta forma, La Fundación atendió a 51 instituciones y asociaciones civiles que conformaban el grupo de beneficiarios del programa de donaciones mensuales. Este programa se encargó de brindar apoyo a patronatos, asilos, casas hogar y otras instituciones interesadas en atender a poblaciones vulnerables de distintos estados de la república.
En 1990 Jaime Muñoz de Baena, quien entonces se desenvolvía en La Fundación como asesor en comunicación, emprendió un trabajo de investigación sobre temas relativos a la alimentación. El fruto de esta labor está compilado en dos documentos que se conservan en La Fundación.
Debido a sus iniciativas, Muñoz de Baena fue nombrado primer director de Fundación Herdez, labor que desempeñó hasta el mes de agosto de 2000.
  







PIRÀMIDE DE EHÈCATL


Es la “zona arqueológica" más pequeña, pero la más visitada; está en el Metro Pino Suárez.  
La pirámide de Ehécatl, “la zona arqueológica” más pequeña de México, ubicada en la estación del Metro Pino Suárez de la Ciudad de México, puede ser admirada en un año por  54 millones de personas, cifra 21 veces superior al sitio de Teotihuacan, que acoge en el mismo periodo a poco más de 2.5 millones de visitantes.
Aunque el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) no la considera una zona arqueológica debido a que no se encuentra registrada administrativamente con tal denominación, es una de las más conocidas por el público pese a su tamaño, se sitúa en un área de sólo 88 metros cuadrados y sus  proporciones apenas alcanzan 10.7m x 7.6m x 3.7m.
Con esa cifra diaria de usuarios, la estación Pino Suárez alcanza anualmente los 54 millones de visitas, lo que la convierte es una de las tres más transitadas de las 175 estaciones de todo el sistema, que diariamente en conjunto transporta entre 4.5 y 4.8 millones de personas.
Esta característica planteó a las autoridades la necesidad de trasformar áreas “muertas” dentro de las instalaciones de Pino Suárez en espacios culturales, con diversos foros de expresión que tienen como principal atractivo el basamento azteca descubierto a finales de la década de los 60.
El adoratorio al dios mexica del viento, Ehécatl, formó parte de un extenso centro ceremonial localizado sobre la calle de José María Izazaga; constaba de un patio de grandes proporciones, escalinatas en tres de sus lados, varios adoratorios colocados al centro, celdas habitacionales conectadas entre sí  por pasos exteriores, canales y muros, que constituían un corredor de acceso de la calzada de Iztapalapa hasta Tenochtitlan.
La mayor parte de las estructuras fueron afectadas durante la construcción del metro, que no podía detener el avance de sus obras en aras del desarrollo, sin embargo se pudo rescatar este monumento por su localización y estado de conservación que data del año 1400, también se encontraron algunas piezas depositadas en su interior como ofrendas.
Tal es el caso de la famosa figura conocida como “La monita”. Una extraña y rarísima escultura labrada y policromada en rojo y negro, que representa la figura de un mono (ozomatli) que porta la máscara bucal del dios del viento Ehécatl, además de dos serpientes: una enroscada en su base y otra que se convierte en la cola del  primate.
Una de las características del templo, es que cuenta con cuatro etapas o periodos de construcción estructural, similares a los del Templo Mayor y cuenta con una base circular que sirvió como pedestal para colocar la representación de la deidad en su parte superior.
Otro proyecto adjunto a la restauración de la pirámide es la actualización de la documentación del archivo, la colocación de mamparas y vitrinas informativas en sus costados y  una exposición gráfica, planeada para mediados de año en la misma estación Pino Suárez, con la cronografía del hallazgo hasta nuestros días.
  





EL TEMPLO MAYOR

 


A lo largo del siglo XX los arqueólogos fueron descubriendo la ubicación exacta del Templo Mayor de los mexicas, el sagrado edificio que fuera destruido tras la conquista de la metrópoli indígena, y cuyos restos habían permanecido ocultos durante cuatro siglos bajo los cimientos de las construcciones virreinales y decimonónicas del centro de nuestra ciudad capital.

Según la tradición, el Templo Mayor fue construido justo en el sitio donde los peregrinos de Aztlán encontraron el sagrado nopal que crecía en una piedra, y sobre el cual se posaba un águila con las alas extendidas al sol, devorando una serpiente. Este primer basamento dedicado a Huitzilopochtli, aunque humilde porque fue construido con lodo y madera, marcó el principio de lo que con el tiempo sería uno de los edificios ceremoniales más famosos de su época. Uno a uno los gobernantes de México-Tenochtitlan dejaron como testimonio de su devoción una nueva etapa constructiva sobre aquella pirámide, y si bien las obras sólo consistían en ado­sar­le taludes y renovar escalinatas, el pueblo podía constatar el poder de su gobernante en turno y el engrandecimiento de su dios tribal, el victorioso dios-sol de la guerra.
Pero los mexicas no podían olvidarse de los demás dioses, pues todos ellos propiciaban la existencia armónica del universo, equilibrando las fuerzas de la naturaleza, produciendo el viento y la lluvia y haciendo crecer las plantas que alimentaban a los hombres. Así, una de las deidades principales, que alcanzó una jerarquía similar a la de Huitzilopochtli, fue Tlàloc, el antiguo dios de la lluvia y patrono de los agricultores; por ello, y con el transcurrir del tiempo, aquel sagrado edificio, “hogar de Huitzilopochtli”, tuvo la forma de una pirámide doble, la cual sustentaba en su cúspide dos habitaciones que funcionaban como los adoratorios máximos de ambas deidades.
Las más recientes investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en las ruinas del Templo Mayor edificio muestran por lo menos siete etapas constructivas, de las cuales sobresale aquella que se realizó durante el gobierno de Huitzilíhuitl, segundo tlatoani de Tenochtitlan; de esa etapa se conservan los muros de los adoratorios, el téchcatl o piedra sagrada de los sacrificios y una escultura del Chac-Mool. Destaca también la etapa constructiva ejecutada durante el gobierno de Izcóatl, de la que se descubrieron, sobre la escalinata que conducía al adoratorio de Huitzilopochtli, varias esculturas de portaestandartes que, a manera de guerreros divinos, defendían el ascenso al templo de la suprema deidad.






MUSEO DE MEDICINA 


El museo fue inaugurado el 22 de diciembre de 1980, con el compromiso de difundir la historia de la medicina mexicana. Surgió de la inquietud de un grupo de universitarios que consideraron su realización como una de las metas inmediatas para preservar el patrimonio universitario.

El museo está conformado por 24 salas, que contemplan desde la época prehispánica hasta el siglo XX y que se han dividido en: México antiguo, Herbolaria, Siglo XVI, Siglo XVII-XVIII, Siglo XIX y XX, así como las salas de especialidades, botica Esesarte, otorrinolaringología, radiología y la sala del desarrollo humano, así como un gran espacio para actividades múltiples.

Con gran tradición de identidad, el museo presenta su acervo conjuntando arte, ciencia y tecnología en un esfuerzo de vinculación universitaria con la comunidad.








ANTIGUO PALACIO DE LA INQUISICIÒN 


El Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición fue fundado en el último tercio del siglo XV, por los reyes católicos de España, para perseguir las herejías. En la Nueva España, tuvo su sede en este singular recinto, reconstruido por el arquitecto Pedro de Arrieta, Maestro Mayor de Obras y Arquitectura de la Inquisición. Al deteriorarse la casa que originalmente se asignó a los inquisidores, Arrieta decidió “hacer cosa notable su arquitectura” al “ochavar” la esquina y colocar en ella la entrada. El nuevo edificio barroco se  terminó de construir en 1736. En su juzgado, salas de audiencia y cárceles, se mantuvieron a los perseguidos por judaísmo, protestantismo, herejía, hechicería, desviaciones, e incluso rebelión. De acuerdo a las sospechas, se les sentenciaba a prisión temporal o perpetua, y en algunos casos, a la hoguera o la horca. El quemadero de la capital novohispana se ubicó frente al templo de San Diego, en lo que fueron los límites de la Ciudad de México. Una vez suprimido el Tribunal del Santo Oficio en 1820, el inmueble tuvo diversos usos, hasta que se destinó a la Escuela de Medicina de la Universidad. Actualmente alberga al Museo de la Medicina Mexicana, al Departamento de Historia y Filosofía de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, a su Archivo Histórico y a la Biblioteca Dr. Nicolás León.



 










No hay comentarios:

Publicar un comentario